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lunes, 15 de agosto de 2011

JANE FONDA Y EL FITNESS AERÓBICO DE MANTENIMIENTO.


Aunque solo hace dos años largos que empecé a hacer deporte de forma regular, esto es, en un gimnasio, con un orden y en determinados días, el ejercicio siempre ha estado presente en mi vida de forma un tanto arbitraria. Podía estar largos periodos sin hacer absolutamente nada y otros en los que no paraba. Todo ello en casa.

Tenía, para mi entrenamiento en solitario, un libro de ejercicios de Jane Fonda, la reina del Fitness en los años 80. El libro en cuestión estaba dividido en dos partes, una para aquellos que disponían de tiempo para realizarse un planning de 40 minutos  y otro para aquellas personas (amas de casa) que no tenían tiempo ni de respirar, mucho menos de pensar en programas y que podían insertar estos ejercicios en sus quehaceres  diarios. Así, mientras freían unas albóndigas, por poner un ejemplo, podían ejercitar glúteos, gemelos o inclusive cuadriceps ¿Qué tenías que limpiar las ventanas? Aprovechabas para meter unas series de pectoral con tu propio peso y unos suaves ejercicios de tríceps con el trapo en  mano.

Me consta que los ejercicios de Jane Fonda son excelentes para el mantenimiento. Descarga sus vídeos ahora colgados en Youtube (con la pasta que costaban en su momento) flipa con los calentadores de pies, los bodys con cinturón y las permanentes imposibles y luego presta atención a los ejercicios: efectivos y completos, vuelvo a repetir, para el mantenimiento.

Doy fe de ello. Durante años, el libro de ejercicios de Jane Fonda "Mi libro de Gimnasia", fue mi libro de cabecera. Tenía establecido mi propio planning, como recomendaba la autora, con sus correspondientes anotaciones y clasificados por nivel:

Planning nivel principiante (repeticiones mínimas y máximas)
Planning nivel medio
Planning nivel avanzado.

Después de periodos de sequía deportiva, empezaba por el nivel avanzado siempre. Había algo deshonesto y humillante en empezar por el nivel básico, y las agujetas… Siempre me han gustado las agujetas. Hacía ejercicios por la tarde, en el salón de mi casa y con la MTV a todo volumen. Inclusive los primeros meses de embarazo; inclusive tras las primeras semanas después de dar a luz. Los ejercicios de abdominales eran, por su dificultad, los que más me gustaban.

Jane Fonda era genial.

Sin embargo, llegó el momento del estancamiento. Come lentejas todos los días y por mucho que te guste acabas aborreciéndolas. El mantenimiento físico se convirtió en algo tremendamente aburrido. Hacer deporte para estar sano. Así que Jane Fonda quedó relegada al ostracismo y empecé en el gimnasio. En  el gimnasio me di cuenta que los ejercicios de Jane, bien hechos, le daban siete vueltas al Body pump, combat , boxing y toda la familia léxica de Bodys y sus marcas blancas (Power, Just…)

Jane seguía siendo la reina del mantenimiento, pero ya no era mi referente. 

Entonces empecé con Fitness combinado: aeróbico-pesas. Y las pesas… Las pesas representaban dificultad, sacrificio, motivación y una ración XXL de endorfinas. La parte aeróbica no era más que el preludio de lo verdaderamente emocionante: levantar peso. Si levantas un kilo, mañana querrás levantar dos y así sucesivamente. Lo mismo ocurre cuando corres., si puedes correr 30 minutos, la siguiente vez querrás correr 40., si corres despacio, te sientes feliz cuando corres más deprisa etc.

Ayer hablé con un amigo que corre desde hace más de cuatro años. Siempre la misma distancia, siempre el mismo tiempo. Le hablé de las carreras, la emoción del dorsal, la euforia de la meta, la competitividad, el desafío… No le interesó nada de nada. Entonces me acordé de los compañeros (Compañeras en realidad. En mi gimnasio, el 90% son mujeres) de la sala de Fitness y entendí que el deportista de Fitness es a la musculación lo que el jogger es al running. Exactamente lo mismo.

Sin embargo, el ejercicio de mantenimiento, sea cual sea,  hace feliz a muchísima gente durante toda la vida. Lo veo todos los días. Compañeros que llevan años y repiten la misma rutina una y otra vez, y no les digas que aumenten la carga, te miran como si eso no fuese con ellos. No lo necesitan.

Antes de empezar a correr, el Fitness aeróbico de mantenimiento, no me motivaba nada de nada. Al principio si, después de dos años con lo mismo, no. Entonces llegó Gigante Verde, monitor de musculación clásica, y fue un soplo de aire fresco en mi progresiva sensación de estancamiento. Con él, Jane Fonda no tenía nada que hacer. Durante meses (los mismos que llevo corriendo, curiosamente) todo cambió. Las sesiones eran duras., las sesiones no te dejaban esa sensación de “estar a medias”. Eso hizo que permaneciera en el gimnasio de chicas cuando ya tenía la firme decisión de cambiar de centro.

Estas dos últimas semanas, Gigante (al que ya dije que le quedan dos días. Esta en proceso de “Pulir y dar cera” a las alas antes de volar) ha venido solo a algunas clases y las sesiones en las que no ha estado él, no ha quedado más remedio que retroceder al Fitness Aeróbico de Mantenimiento. Eso explica los dobletes correr-Fitness.

Os dejo un vídeo ilustrativo de lo que fue la sesión del miércoles:




Correr para olvidar.

Ahora tengo dos problemas: elegir nuevo gimnasio y prometerme a mi misma:


"A Dios pongo por testigo que no podrán derribarme. Sobreviviré, y cuando todo haya pasado, nunca volveré al Fitness Aeróbico de Mantenimiento, ni yo ni ninguno de los míos. Aunque tenga que mentir, robar, mendigar o matar, ¡a Dios pongo por testigo que jamás volveré al Fitness aeróbico…!"


  • Lunes: 32º. 1´05´´  para 9,341 km (6´57 m/km).
  • Martes: 30º. 1´06´´ para 9,341  km (7´03 m/km) 


  • Miércoles: Fitness Aeróbico de Mantenimiento. Ganas de correr para olvidar. Lo anotamos como día de descanso.
  • Jueves: 29º. Empiezo mal, me encuentro pesada, con ganas de parar desde el principio. Tiene gracia que me ocurra esto después de la kaka del miércoles lo cual me lleva a la conclusión de que el descanso esta sobre valorado. Al menos cuando no te estás preparando un maratón y tienes que hacer 80 km semanales. Para lo que yo hago, descansar cuando no te duele nada es un lujo. En vista de la negatividad reinante, opto por hacer 20´´ calentamiento; 25´´ fartlek 1x1 y todo se soluciona. Termino con 1x1000 a 5´33 totalmente sostenible de  principio a fin J
  • Viernes: Fitness. Todos los grupos musculares. Nivel de esfuerzo alto ¡Al fin!
  • Sábado: Descanso.
  • Domingo: 28º. 1´22´´ para 11,600 km a 7´04 m/km

Total de km: 36, 256.

Sigo siendo un pato lento y pesado.

lunes, 1 de agosto de 2011

De la Semana Demoníaca y varios.


Estoy contenta con este mes de julio que finaliza. No he superado el número de kilómetros que hice en mayo (corramos un tupido velo sobre el mes de junio que anoto con un punto rojo) pero por contra he sumado cambios de ritmo (fartlek) y rodajes progresivos de una hora. Digamos que ha primado la calidad frente a la cantidad y digamos nuevamente que eso esta bien.

Esta semana sin embargo, no ha sido de las mejores. Y no por las salidas (tres) que empiezan a parecerme pocas, más bien por hacer en todas lo mismo, esto es, rodar y rodar y rodar. Tiene su explicación y esta se encuentra en la Semana Demoníaca e influye. Mucho. Son días en que te apetece más quedarte en casa, tumbada en el sofá y comiendo chocolate que otra cosa. Sobre todo el chocolate… Podría comerme una tableta entera en una hora o así, despacito pero sin pausa. 500 calorías de puro placer… Por eso en casa nunca tengo chocolate, porque me lo como, da igual la cantidad. Una vez, hace como 10 años, reuní las seis tazas que regalaban con el chocolate Milka adornadas con su vaquita blanca y lila en un mes. Necesitaba ocho envoltorios por taza y un total de 48 envoltorios para seis tazas. Tardé un mes en comerme las 48 tabletas de chocolate y enviar los envoltorios por correo para recibir unas tazas monísimas de la muerte. Después de la hazaña, estuve un tiempo en que veía el lila de los envoltorios del chocolate Milka y me daba fatiga, pero me duró poco el asco. Podría haber enviado los envoltorios sin comerme el chocolate, pero al principio comerse una tableta y media al día era lo más fácil del mundo y a la mitad más o menos, no se me ocurrió. Simplemente. Se ve que la inteligencia es acumulativa con el paso de los años.

La cosa ha quedado así:

Lunes: Nada de nada. Llegué tarde de Salamanca y después de siete horas de coche, lo que más me apetecía era ducharme y meterme en la cama.

Martes: Compruebo las propiedades energéticas de la morcilla y todos los derivados cárnicos del cerdo. 1´19´´  Sensaciones geniales, energía a raudales. Y ahora que recuerdo, los tres últimos km los hice a un ritmo superior, así que eso de “hacer en todas lo mismo” no es del todo correcto (no me acordaba)

Miércoles: Sesión de fitness estafada. Así me sentí. Gigante Verde no esta, se ha ido a solucionar algunos problemillas y si la clase no la da él es como si no hiciese nada. Lo más Light que he hecho en mucho tiempo. Sesión para amas de casa aburridas. Ni fu ni fa. Cabreada. No hay que olvidar que mi clase de fitness es colectiva y dirigida y, aunque yo voy a mi bola la mayoría de las veces, los ejercicios los marca el monitor de turno. Mi gimnasio cambia de monitor cada dos por tres. Eso es una mala señal. Si un gimnasio cambia de personal de forma frecuente, es que te has apuntado a un mal gimnasio. Estoy viendo que a Gigante Verde le queda nada y menos…Y no porque le falten aptitudes, todo lo contrario, más bien se agarró a lo que pudo en tiempos de crisis y ahora que la cosa parece mejorar (al menos para él y no me extraña) levanta el vuelo. 
Lo primero que pensamos todas nada más verle fue:

Qué hace un chico como tú en un sitio como este?.
Qué clase de aventura has venido a buscar?

Nunca había trabajado en fitness tanto y tan bien como con este chico. Cuando se vaya, yo me iré a otro sitio seguro. No sé. Nada de clases colectivas, algo más personalizado.

Jueves: Rodaje premenstrual a 28º por la noche. Sensaciones malas al principio y en franca mejora al final. Piernas pesadas, abdomen hinchado, pecho ídem, sudoración excesiva, leve dolor de cabeza., Vamos, un asco (las chicas que pasen por aquí seguro que entienden a que me refiero) Unos 45´´ y a casa a toda leche con mi ampolla reincidente dando guerra.

Viernes: Nada de nada ¡Gigante vuelve! Un largo paseo con mi marido y un delicioso helado de tarta de queso.



Sábado: Día del Señor del corredor. Salir a correr un sábado es pecado y sigo a rajatabla los sagrados preceptos de la Biblia del corredor que lo dice muy claro: “Si sales a correr en sábado tus ritmos serán cochineros por los siglos de los siglos, para ti y para tus hijos y los hijos de tus hijos y serás castigado con múltiples lesiones”
Obedezco.

Domingo: Genial al cubo en todos los sentidos, con regla inclusive. Fantástico. 13 Km para 1´30´´  y con ganas de seguir. Sensaciones buenas desde el principio. Me he sentido mucho más ligera y cómoda. Siento que el calor ya no es un problema, que el agua ya no es un problema, que todo vuelve a ser como antes del verano. Supongo que a eso se le llama aclimatarse.
Hoy había muchísima gente corriendo en el parque y muchísima gente corriendo con sus perritos y esto si que es nuevo. Me gusta. Después lo de siempre: veteranas curtidas en mil batallas, chicas muy jóvenes corriendo en escuadra de a tres, muchachos descamisados haciendo el burro, señores mayores con el chándal y aspecto nostálgico, dos amigos picadísimos donde uno va sobrado y el otro se convierte en Quijote y recoge su honor con las dos manos para que no se le desparrame hasta que no puede más y tiene que parar, y mucho galgo a toda leche que, a la media hora o poco más, desaparecen ¿Se van a otro sitio a correr? ¿Paran? ¿Tan poco? Es curioso. Al final, la única que queda en el parque soy yo. 

Hablando de velocidad, reconozco que no me impresiona mucho en un corredor si solo puede recorrer distancias cortas.  Es como ver fuegos artificiales, al principio todo el mundo exclama ¡Oh! Pero a los dos minutos ya no te sorprendes hasta que llega el petardo de los buenos, el reservado, que sube lento al principio, luego constante, hasta lo más alto y parece que nunca va a explotar, que se va a perder en la oscuridad del cielo y de repente estalla y es inmenso y esta muy por encima de todos los demás, no necesita coros de petardos porque él es el Gran Fuego ¿A qué ya no os acordáis de los del principio? Pues eso.

La resistencia es mucho, mucho más sexy que la potencia. No me cabe duda. Bueno, quizá las dos cosas juntas, pero eso es un privilegio que solo gozan los súper dotados.

pd: La herida mucho mejor.